domingo, 29 de enero de 2017

Paginas 23-24



—Me llamo por mi nombre. —No, señor, no.... Yo quiero que les diga, ¿cuál es su nombre de pila? —¿Eléctrica? Dije en un tono muy burlón y poniendo mis manos a la altura de mis orejas sacudiendo las manos como si fueran las mismas. —No, no... Mire, a la hora de comer, su mamá cómo lo llama. Mientras me zarandeaba para que le diera mi respuesta le dije: 

— Me grita... ¡A comer! 


—Mire más fácil, para que me entienda ¿a la hora de pasar lista, su maestra como le dice? —Cuando no sé qué contestar me dice burro... ¿Entonces quiere que todos le digan burro verdad amigo? Ah, no, eso sí que no...

—Entonces dígales ¿Cómo se llama? ¿Cómo le dicen? ¿Cómo le nombran? ¿Cómo le gritan? En ese momento recordé que ayer por la mañana un compañero payaso decía que quería ser como Arlecchino el famoso Arlequín y pensé en decir ese nombre como mi nombre artístico, pero me equivoque al pronunciarlo y dije —Yo me llamo “Arlechio” con una voz muy baja. —Bueno entonces usted dígales: amiguitos yo me llamo así...


—Bueno…Amiguitos, yo me llamo así... ¡Así!...

—Así no... ¡Que les diga su nombre! —Dijo mi compañero con tono enojado.  —pero no se enoje sir... Yo me llamo Arlechio y lo pronuncie con una voz muy fuerte. —bueno amiguitos y amiguitas, damas y caballeros, acaban de conocer formalmente a el nuevo integrante de este Circo lleno de alegrías y risas donde los sueños se pueden hacer realidad, —dijo el maestro de ceremonias saliendo paso a paso hasta llegar al centro del escenario, acabando así mi acto improvisado y siguieron con   la rutina que lleven preparada: números de magia, mímicas y algunos concursos. 

Acabada la función estaba vulnerable bajo el manto de la noche, quitándome el maquillaje en la oscuridad donde nadie podrá ver mi verdadero rostro; me pondré el maquillaje antes de que de nuevo sea mi turno en la siguiente función,  la cara ligeramente blanca con sombras negras y unos retoques de color negro que parecía hollín y las pequeñas lagrimas pintadas que me hacen recordar todo mi sufrimiento pero en un tono burlesco, no tengo el papel estelar solo el de payaso “tramp” Viendo todos mis fracasos a través del reflejo en el cristal, veo como pasa la felicidad una y otra vez al igual que el tiempo, viendo como pasa su silueta sin poder mirar su rostro y veo el baúl en aquel rincón empolvado, pero sonrió al recordar ese nombre dicho en la pista “Arlechio”.

domingo, 22 de enero de 2017

Paginas 21-22



Despierto ante el sonido de una piedra golpeando el vidrio de mi remolque, afuera de la ventana se encuentra un compañero payaso, el cual me llamó por primera vez amigo. Me duele la cabeza por la resaca, y no sé si lo acontecido fue un sueño o fue real.
—Ten cuidado, amigo, las cosas aquí empiezan a cambiar cada cierto periodo de tiempo. Ya te darás cuenta —dijo mientras daba pasos hacia su remolque muy deprisa.
Al salir todo estaba muy silencioso y todos se comportaban de manera extraña con sus caras llenas de preocupación y consternación. Era tiempo de ensayar y estaba pensando en crearme un nuevo atuendo, así que entré al remolque y empecé a buscar cosas por aquí y cosas por allá. Todo estaba muy colorido: pelucas, grandes zapatos, pantalones enormes, narices rojas de diferentes estilos, y maquillaje profesional para payaso. En eso, entró el maestro de ceremonias, que al mismo tiempo era dueño del circo:
— ¿Qué crees que estás haciendo? ¡Así como estás eres perfecto para el espectáculo! Tramp, ¡Eso eres! Sólo un payaso Tramp. No hace falta más que un retoque. Y de ahora en adelante, no podrás ensayar por ningún motivo. Ya descubrirás con el tiempo por qué… Y si no te parece, pues te puedes marchar. —Esto último lo dijo en tono burlesco.
Quedándome consternado igual que los demás, el silencio no se hizo esperar.
Traté de investigar el motivo por el cual el jefe no quiso que usara las ropas que había escogido. ¿Acaso serán muy caras? ¿Y por qué dijo que mi vestimenta era perfecta, que solo necesitaba un retoque? Ahora parezco un prisionero en este lugar.
¡Oh Dulce melancolía! Pasé los días buscándote y cuando menos me lo esperé tú me encontraste.
Ha sido el día más largo y trabajoso desde que llegué aquí. Después de una larga jornada de trabajo físico, limpiando y alimentando a los animales, me preparé para la función, que al final resultó un desastre.
En aquél momento sólo notaba como el público no paraba de reír con los otros payasos de tipo Augusto. En esta ocasión, un payaso representaba a un presentador el cuál decía:
—Bien, Amiguitos, espero que estén divirtiéndose mucho en esta tarde. Y ahora, quiero presentarles a mi nuevo compañero…
En ese mismo momento, otro de mis compañeros me dijo que me alistara, que estaban a punto de presentarme. Los nervios me invadieron enseguida, muy chiveado me escondí detrás de mi compañero.
— ¡Un aplauso para mi compañero! —entonó el payaso presentador al mismo tiempo que volteaba a verme mientras yo corría a esconderme a otro lugar. Mientras tanto, mi compañero, con mucho profesionalismo, hizo señas para que el público, principalmente los niños, le dijeran a dónde me hallaba, haciéndose el sorprendido de que no me encontraba poniendo sus manos en la cintura.
— ¿Qué pasó con mi compañero? —Volvió a entonar con la misma sorpresa bien actuada, —amiguitos, ¿apoco no lo quieren ver?
En mis pensamientos yo decía “¡No niños, no digan nada por favor!”. Y con mucho sigilo me puse a la espalda del payaso presentador, y si éste giraba su cabeza a la derecha, yo me giraba a la izquierda y viceversa.
— ¡No se preocupen! Ahorita que salga se los presentaré. ¿No lo han visto por ahí? —continuaba improvisando el acto. Mientras tanto yo les hacía señas a los niños para que guardaran silencio, con mi dedo índice puesto en mis labios haciendo Shhh. — ¿De veras no lo han visto? —Volvió a entonar el payaso presentador —Se parece a mí, bueno, también es un payaso. —Entonces, en un movimiento rápido se dio la vuelta para localizarme. — ¡No se esconda! Venga para acá que quiero presentarle a mis amiguitos —decía mientras me iba jalando al frente. Disgustado ante ese gesto dije:
— ¿Apoco sí son tus amiguitos? Si no sabes ni cómo se llaman.
—Este… pues, ¿quién sabe? ¡Son muchos!... ¡Mejor dígales cómo se llama usted! Para que lo conozcan.
Ante tal pregunta no supe qué responder pues no conozco mi nombre. Me quedé en silencio…

domingo, 15 de enero de 2017

Paginas 19-20



Terminada la última función del día todo el mundo se retira a sus respectivos aposentos cansados por la larga jornada, las horas pasaron una a una, los tic tac se oyen entre tanto silencio, en el reloj son ya las 12:05 am, la lluvia cayendo con armonía poco a poco, desde que llegue aquí las noches ya no son tan largas pero la soledad sigue siendo inmensa,  las sombras de la noche ocultando varios misterios bajo esta lluvia que canta su sonata, entre ellos parte de la melancolía que nunca había visto. El hueco de mi corazón crese a cada momento, mis ilusiones desangrándose una a una perdiéndose junto con cada gota de agua que cae dentro de este remolque escurriendo por un pequeño orificio mojando aquel rincón del olvido. Espero la función de mañana para dar mi mayor esfuerzo y que no sea de nuevo un desastre, tengo que marcar en mi rostro sonrisas fingidas. La rosa de la vida que estaba manchada de sangre se teñirá de vida nuevamente bajo esta lluvia en aquel lejano lugar lavándose mi sangre con la que se tiño, ojalá y el espíritu del payaso igual se pueda teñir de sonrisas verdaderas…
No quiero cerrar los ojos, no pienso dormir esta noche, el alcohol sigue inhibiendo mis sentidos, bajo la lluvia intentare buscar la luz de las estrellas ya que la luna parece ser que está ausente, estaré sentado bajo la lluvia para evitar dormirme y así las pesadillas no se harán presentes, para evitar el dolor que invade mi cuerpo, descansare un poco de todo; descansare bajo la lluvia, buscando un lugar a donde recostarme camine largo rato a través de los arboles me fui adentrando a ese bosque, encontrando un lugar donde retoñan rosas silvestres con sus espinas listas para desgarrar la piel, sus colores son parecidos a los de la carpa,  de tanto caminar mis pies han perdido fuerza y pierdo el equilibrio cayendo apresuradamente al suelo viendo en dirección al norte de nuevo veo esa luz, una silueta se hizo presente tomando forma humana con alas, de seguro ya me volví loco con tan pesada carga en mis memorias, todo está en silencio, la dulce melancolía me lleva de la mano al lado opuesto de donde esta ese ser, de alguna manera me siento atraído ante tal belleza, y vuelvo a mirar esa silueta ignorando la voz de la melancolía, necesito hablar para evitar caer en la desesperación y los miedos se desvanecieron en el aire.
Me dirijo al lugar donde las rosas nunca mueren y retoñan los rosales silvestres con melodías que no desgarran la piel, sus colores son parecidos a los de la carpa, la fuerza de mis pies no le he recuperado del todo y pierdo el equilibrio cayendo apresuradamente al suelo viendo en dirección al norte donde aquella noche vi la luz resplandeciente, Una silueta se hizo presente tomando forma humana con alas, de seguro ya me volví loco con tan pesada carga en mis memorias, todo está en silencio, la dulce melancolía me lleva de la mano al lado opuesto de donde esta ese ser, de alguna manera me siento atraído ante tal belleza, y vuelvo a mirar esa silueta ignorando la voz de la melancolía, ¿me estoy volviendo loco o es real lo que mis ojos ven? No puedo moverme, en mi espalda siento un ligero ardor, un sentimiento inexplicable surge ante tal situación, la figura que ven mis ojos es el de una mujer, sus alas son sublimes, la lluvia parece que no toca su piel y me quedo anonadado ante tanta belleza…