Terminada la última función del día todo el
mundo se retira a sus respectivos aposentos cansados por la larga jornada, las
horas pasaron una a una, los tic tac se oyen entre tanto silencio, en el reloj
son ya las 12:05 am, la lluvia cayendo con armonía poco a poco, desde que
llegue aquí las noches ya no son tan largas pero la soledad sigue siendo
inmensa, las sombras de la noche
ocultando varios misterios bajo esta lluvia que canta su sonata, entre ellos
parte de la melancolía que nunca había visto. El hueco de mi corazón crese a
cada momento, mis ilusiones desangrándose una a una perdiéndose junto con cada
gota de agua que cae dentro de este remolque escurriendo por un pequeño
orificio mojando aquel rincón del olvido. Espero la función de mañana para dar
mi mayor esfuerzo y que no sea de nuevo un desastre, tengo que marcar en mi
rostro sonrisas fingidas. La rosa de la vida que estaba manchada de sangre se
teñirá de vida nuevamente bajo esta lluvia en aquel lejano lugar lavándose mi
sangre con la que se tiño, ojalá y el espíritu del payaso igual se pueda teñir
de sonrisas verdaderas…
No
quiero cerrar los ojos, no pienso dormir esta noche, el alcohol sigue inhibiendo
mis sentidos, bajo la lluvia intentare buscar la luz de las estrellas ya que la
luna parece ser que está ausente, estaré sentado bajo la lluvia para evitar
dormirme y así las pesadillas no se harán presentes, para evitar el dolor que
invade mi cuerpo, descansare un poco de todo; descansare bajo la lluvia, buscando
un lugar a donde recostarme camine largo rato a través de los arboles me fui
adentrando a ese bosque, encontrando un lugar donde retoñan rosas silvestres con
sus espinas listas para desgarrar la piel, sus colores son parecidos a los de
la carpa, de tanto caminar mis pies han
perdido fuerza y pierdo el equilibrio cayendo apresuradamente al suelo viendo
en dirección al norte de nuevo veo esa luz, una silueta se hizo presente
tomando forma humana con alas, de seguro ya me volví loco con tan pesada carga
en mis memorias, todo está en silencio, la dulce melancolía me lleva de la mano
al lado opuesto de donde esta ese ser, de alguna manera me siento atraído ante
tal belleza, y vuelvo a mirar esa silueta ignorando la voz de la melancolía,
necesito hablar para evitar caer en la desesperación y los miedos se
desvanecieron en el aire.
Me
dirijo al lugar donde las rosas nunca mueren y retoñan los rosales silvestres
con melodías que no desgarran la piel, sus colores son parecidos a los de la
carpa, la fuerza de mis pies no le he recuperado del todo y pierdo el
equilibrio cayendo apresuradamente al suelo viendo en dirección al norte donde
aquella noche vi la luz resplandeciente, Una silueta se hizo presente tomando
forma humana con alas, de seguro ya me volví loco con tan pesada carga en mis
memorias, todo está en silencio, la dulce melancolía me lleva de la mano al
lado opuesto de donde esta ese ser, de alguna manera me siento atraído ante tal
belleza, y vuelvo a mirar esa silueta ignorando la voz de la melancolía, ¿me
estoy volviendo loco o es real lo que mis ojos ven? No puedo moverme, en mi
espalda siento un ligero ardor, un sentimiento inexplicable surge ante tal situación,
la figura que ven mis ojos es el de una mujer, sus alas son sublimes, la lluvia
parece que no toca su piel y me quedo anonadado ante tanta belleza…
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