domingo, 26 de marzo de 2017

Capitulo 4 "Ángel de luz radiante" Paginas 39-40



Capítulo 4

“Ángel de luz radiante”

Después de ver aquél ser mi cuerpo quedó inmóvil, no pude decir ninguna palabra no sabía si llorar, reír o correr; me quedé petrificado ante su presencia, tanta belleza no podría ser humana. Con pasos lentos, muy lentos se acercó a mí, mis manos temblorosas apretaron aún más la rosa que llevaba en mano, no sentí dolor alguno…cada vez que se acercaba el miedo se desvanecía hasta que estuvo frente a mí. En sus ojos vi un brillo que nunca hasta la fecha  he visto en las demás personas, me dijo no tengas miedo, su voz parecía un dulce sonido como una sinfonía de alegría, en cada sonrisa suya un sinfín de anhelos, mis miedos desaparecieron al estar muy cerca, en su mirada encontré esperanza y estaba llena de ternura, en sus palabras encontré un consuelo, casi un ser perfecto, si fuera humano seria la persona más maravillosa del mundo, pero no lo es, es un ángel de luz infinita, la oscuridad se aleja ante su presencia, la distancia entre el ser y yo se hizo cada vez más corta ,al ver que le observaba pensé que quería marcharse, no, simplemente me quedo observando, di unos pasos hacia atrás y la vi en la distancia, me percate de su preciosa sonrisa y tímidamente intente hablar. 

Las palabras no salían, solo conseguí hacer unos sonidos al intentar decir hola, después de concentrarme lo conseguí, los nervios invadían todo mi cuerpo. Todo ocurrió tan rápido, en un abrir y cerrar de ojos el ser se estaba alejando, está comenzando a marcharse y no puedo moverme, no puedo hablar, ni decir una sola palabra, quiero que se quede, se marcha, ha comenzado a darse la vuelta, se marcha ese ser y no puedo hacer nada. 

Sé que esto no es una ilusión, sin decir adiós el ángel de luz radiante se alejó sin voltear atrás, intenté seguirlo, pero no pude moverme, faltaban algunas horas para que amanecía, los gallos se escuchaban muy a lo lejos, y cuando al fin su radiante luz se desvaneció entre el bosque caí en un profundo sueño.
Los primeros rayos del sol me despertaron, estaba en el camerino que me otorgo el dueño del circo, todo estaba normal, la soledad me abrasara de nuevo, siento un vació dentro de mí, pero al mismo tiempo siento como si una pequeña alegría se teñía en mi corazón, como si algo me impulsará a conquistar sonrisas en él escenario, en cada una de las pistas de este grande Circo.
 
 Sé que lo que vi no fue un sueño y que estoy completamente cuerdo; los compañeros seguían con sus labores y algunos ya estaban ensayando, los tramoyistas preparaban los materiales para que estuviera lista la función. —¡hey tú! ¡si tú el nuevo!, podrías ayudarme a llevar esta caja al interior de la carpa. —dijo uno de los tramoyistas gritándome desde lejos.
—Con gusto le ayudo buen hombre le respondí.
 —¿Te encuentras bien? Parece que estas enfermo, yo creo que es la resaca después de un mal vino verdad, dijo en un tono lleno de burla.
—Estoy bien desde que desperté no he consumido ni una sola gota de alcohol o alguna otra droga que alteré mis emisiones le respondí con un acento un poco sarcástico, solo mi cuerpo está cansado eso es todo.  

domingo, 19 de marzo de 2017

Paginas 37-38



Intentando salir de la profunda oscuridad que me rodea muy tímidamente ante la luz en los ojos de la gente que me rodea, abro la puerta para salir a este nuevo día, el circo no abrió sus puertas, fue un día de descanso después de lograr consumir el fuego se merecían un buen descanso, todos vestían de ropas normales, sus atuendos quedaran guardados en un estante hasta nuevo aviso…
El dueño del circo se encontraba mejor de salud y salió a saludar a todos los integrantes, incluso a todos les regalo una sonrisa y felicitaba por haber hecho un buen trabajo.
Las gradas vacías hacían que el escenario se sintiera nostálgico los animales encerrados descansaban de su maltrato y los arrogantes domadores se sentían frustrados pues no tenían nada que hacer, el juego de cartas ya no les satisfacía, los payasos descansaban bajo un árbol acostados sobre unas hamacas muy cómodamente,  las contorsionistas veían a los musculosos forzudos ejercitarse, el mago no salió de su remolque, algunos decían que estaba meditando hasta que se escuchó su ronquido quitándole lo sorprendente, los acróbatas y equilibristas habían salido al pueblo por suministros, las edecanes acompañaban al jefe, la familia de trapecistas practicaba su doble salto mortal, porque en las últimas dos funciones habían fallado, y mientras tanto yo aprendía de los malabaristas los mas que podía observaba en la distancia sentado sobre un cajón de madera, y en seguida note que el hermano menor del jefe no estaba en ningún lado.

Las horas pasaron, nadie se formó para comer y en la cena todos estuvimos presentes sentados alrededor de una gran mesa improvisada, es ambiente era muy bueno hasta que empezó a llover de nuevo, cada quien corrió a ocultarse de la lluvia a sus respectivos remolques, yo fui el único que camino disfrutando de cada gota como mojaba se desvanecía al chocar con el piso, disfrutaba de ese anochecer.

—buenas noches tramp. —dijo el hermano menor del jefe.
—buenas noches sir, tenga cuidado no se valla a mojar respondí.
—Está bien Arlechio, solo venía a preguntar si no has visto algo raro últimamente. — como a que se refiere, le dije sin saber a qué se refería.

—no es nada solo decía, se ve que va hacer mucho frio de madrugada, te recomiendo no salir.
—gracias sir que pase buena noche también le recomiendo se abrigue bien, se lo decía mientras se alejaba perdiéndose entre la oscura noche.

Esa conversación fue muy extraña, a de más de que en todo el día no se encontraba dentro de los limistes de este circo, fui a tomar agua y al mirar a través de  la ventana vi que la misma silueta de aquella noche, se dirigía hasta donde me encontraba, en cada paso que daba mi cuerpo temblaba de miedo y al mismo tiempo alegría, el vaso de agua que sostenía al ser de vidrio se rompió por la presión ejercida, de mis manos brotaba un líquido de color rojo fluía constantemente,  esa luz se aproximaba a mí con pasos lentos, y al estar tan cerca de mí me quede anonadado al ver que se trataba de una chica que desprendía esa luz.

domingo, 12 de marzo de 2017

Paginas 35-36



Estoy seguro que lo que ven mis ojos es completamente real, ha parado de llover y se puede apreciar el aroma a tierra mojada, es un aroma muy agradable y confortante, como pude intente alcanzar ese ser, deje de sentir miedo, ese sentimiento cambio por admiración y cuando estaba a punto de alcanzar su radiante luz se desvaneció, dejando todo en completa oscuridad. La gente comenzaba a encender sus candiles y las calles se empezaban a iluminar, otro rallo cayo muy cerca de mi ahora hogar, el Circo provocando un incendio no todo estaba mojado y eso hizo que el fuego comenzara su cacería a través del bosque, los gritos no se hicieron esperar   los trabajadores del circo se movilizaron para intentar contenerlo, no dude en ir  lo más rápido posible para ayudar, con algunas palas echaban tierra para que se extinguiera, el agua de lluvia era de gran ayuda, después de un largo rato de intentar el fuego fue cesando, todos nos dirigimos a nuestro hogar, llenos de lodo y muy agotados por el esfuerzo, pero con una sonrisa por haber logrado apagarlo, algunos frustrados, otros no querían hablar pues el fuego casi llego a la gran carpa compartían el alcohol que traían para entrar en calor y evitar entumirse, el frio hacia que se cortara la respiración, fue una gran travesía hasta que por fin devuelta a nuestro hogar.



Estoy seguro de que no estoy del todo loco, lo que vi antes del incendio fue muy real, siento como la soledad quiere seguir siendo mi compañera en este mundo de anhelos, el remolque se ve tan grande desde dentro y muy en el fondo se ve ese baúl de sueños rotos empolvado, sostengo en mi mano esa rosa ahora marchita y la admiro pues sigue siendo muy bella a pasar de ahora estar en ese estado,  los caminos de mis angustias me llevaron en un nuevo recorrido por el bosque de mis memoria, en la parte quemada de mi pasado  comienza a enverdecer los ahora recuerdos que retengo, y navego hacia donde se encuentran las risas en este rio de lágrimas, cansado del dolor que me consume, ahora en busca de ese ser de luz para no estar en oscuridad, para evaporar la melancolía con el calor de un abrazo que tanto deseo, sentir esa sensación que brinda confianza y así prepararme pues el espectáculo debe de continuar, ahora este payaso que sufre en silencio, encuentre la tranquilidad, he encontrado un lugar al cual pertenecer, con sus bajas y sus altas, con las nuevas amistades comienzo este nuevo recorrido.