domingo, 11 de junio de 2017

Capitulo 6 Desesperación Paginas 61-62



Capítulo 6

Desesperación

El sonido del violín se escucha muy cerca de mi remolque su sonido alcanza a tocar mi alma, notas llenas de armonía, al asomarme por la ventana me percate que afuera se volvían a formar una fila para poder adquirir alimentos, lo que me hizo suponer que el hermano malvado estaba a cargo del circo.


Terminada la comida se escuchó un gran trueno en el cielo las nubes de color gris pintaban el firmamento, todo indicaba que se acercaba una gran tormenta, el viento fuerte parecía que quería arrancar los árboles, todos alrededor corrían para ocultarse de la lluvia y los relámpagos que se aproximaban en cuestión de minutos las gotas tocaban con mucha fuerza mi remolque todos corrían para resguardar a los animales mientras uno de los domadores corría a resguardarse el, los animales corrían como locos de un lado a otro dentro de sus jaulas, todos hacíamos lo posible para que estuvieran a salvo de esa lluvia mortal dentro de del circo, se escuchaban comentarios como “no creo que resista la carpa, este viento fuerte la puede derrumbar”.


La tormenta seguía golpeando con fuerza, y dentro los integrantes formaban grupos, algunos jugaban cartas mientras fumaban, otros solo platicaban yo era el único que no tenía compañía, no estaba integrado a ningún grupo, recordando aquella ves en esa casa abandonada donde yo era el único que permanecía en sombras mientras los demás tenían el calor del fuego.  


Se cancelaba las funciones de ese día, escuche un comentario acerca de que el circo tenía que partir ya que no tenía las mismas ganancias o que necesitaba nuevas atracciones, otros decían que eso era imposible ya que mover todo ese espectáculo sería algo imposible con los únicos remolques que se tenían, yo solo observaba entre las sombras al mismo tiempo que pensaba en mi ángel de luz, era temporada de lluvias y no sabía si la podría ver.


Muy a lo lejos se escucha el sonido de un disparo, todos nos estremecemos, lo primero que se me viene a la cabeza es si alguien disparo a mi ángel de luz, si alguien la intenta atrapar, un cazador furtivo intenta arrebatarme mi felicidad, se escucha el segundo disparo, el cielo se parte por un rayo y después viene ese trueno que nos pone los cabellos de punta, el tercer disparo se escucha un poco más cerca y después una voz que gritaba con rabia ¡donde se te ocurra venir de nuevo maldito lobo, esta vez sí que no fallare! Todo quedo en silencio otra vez, cada minuto se me hacía eterno hasta que por fin dejo de llover por un momento, cada quien se dirigió a su respectivo remolque para descansar y seguir cubriéndose de la lluvia que se aproximaba de nuevo.


Fui el último en salir y mi remolque era el más lejano, al correr resbale con el lodo, por suerte nadie me vio, pero hice demasiado esfuerzo ayudando a resguardar a los animales que me quede sin fuerza y sentía como mi corazón se aceleraba y me costaba trabajo respirar, mis manos no dejaban de temblar tirado en el suelo y empapado, cuando una mano me ayudo a ponerme en pie, su suave piel tocando mis manos rasposas provoco me pusiera nervios, se trataba de mi ángel de luz radiante, la lluvia seguía con su ritmo constante, era una gran tormenta, y aun así parecía que el agua no tocaba aquel ser.

No hay comentarios:

Publicar un comentario