domingo, 27 de agosto de 2017

Paginas 83-84



  Desperté de momento y me quede observando en dirección a la puerta aquel hombre no estaba durmiendo se escuchaba un llanto que se desvanecía cada que una lagrima tocaba el piso, me incorpore y note como tenía las manos cubriendo su rostro, ese llanto me partió el alma enseguida, al voltear vi a mi ángel de luz que dormía a un lado mío acaricie sus largos cabellos y ella suspiro me di cuenta de que tenía lo que buscaba, era feliz… entonces… ¿porque era necesario ir a ese circo? ¿Por qué? ¿Porqué tengo que ir a dónde están esos dos hermanos gemelos que no me agradan?... Después de pensarlo un rato llegue a la conclusión de que ese lugar se convirtió en mi hogar algo que anhele por mucho tiempo esa gran carpa me daba esa seguridad que añoraba, tome la mitad del collar que me quede, esa mitad de corazón y vi la otra mitad colgando del cuello de mi ángel de luz radiante, sin esa mitad no estaba completo tampoco.

   Se dejo de escuchar aquel llanto en la otra habitación, el señor secaba las ultimas lagrimas; esas lagrimas estaban llenas de esa soledad que alguna vez sentí pero no era igual, sus lágrimas eran dirigidas a un ser el cual perdió, todo indicaba que era en ese desastre natural, esa tormenta llena de desesperación cuyo nombre era justamente angustia; dejo perdidas, muchas vidas se perdieron, con esa tragedia que no era para nada natural, era la bienvenida a un ciclo de angustias tal cual era el nombre de dicha tormenta… los más ricos querían humillar a los pobre, el más pobre no ponía resistencia, simplemente ese lugar ya no tenía ley.

   Los recuerdos de aquellos días me llevaban por un camino nuevo, senderos que nunca había recorrido en el bosque de mis pensamientos, caminaba a lado de arbustos llenos de dudas, algunos con espinas llamadas indecisión que me desgarraban la piel con cada fluctuación del alma con cada paso que daba hasta que llegue a un lugar llamado confianza que estaba cerca del camino a la seguridad y tuve la decisión de segur adelante, en busca de todo lo que anhelaba y principalmente hasta que encontrara el camino que me llevaba directo a la felicidad.
   Me quede dormido nuevamente, los cabellos el ángel de luz en mi cara me despertaron, la luz del sol empezaba a penetrar los cristales rotos de la ventana, aquel señor que se perdía en llanto durante la noche descansaba en su habitación, me levante y me dirigía su cocina, estaba hecha un desastre, no recordaba haber intentado cocinar algo en mi vida, pero era mi intención intentarlo. El refrigerador no tenía electricidad y el foco prendía a momentos, había pocas latas con buena fecha de caducidad, Salí a la calle en busca de suministros y al cruzar la puerta recordé que todo el dinero se lo había entregado a este buen hombre, no tarde ni un minuto en darme cuenta que parte de ese dinero estaba en el bolsillo de mi saco, —debió de haberlo puesto cuando me quede dormido —pensé al mismo tiempo que sonreía—.

Cruce la puerta en dirección a ese panorama que causaba tristeza a donde volteaba di dos pasos y decidí regresar al interior, subí las escaleras entre a la habitación y tome la única bolsa que conserve de ese baúl de sueños rotos, dentro estaba lo que necesitaba para salir a la calle… solo tarde unos minutos y listo, sobresaltaba esa nariz rojiza en mi rostro, el maquillaje de payaso cubría mi rostro y aquel payaso Tramp estaba de regreso.

domingo, 20 de agosto de 2017

Capitulo 8 Generosidad Paaginas 81-82



Capítulo 8 

Generosidad 

Llegamos más rápido al pueblo a través de la vereda que nos indicaron ya que el camino fue más fácil por recorrer, al entrar al pueblo la gente supo en ese instante que éramos foráneo, algunos nos miraban con desprecio, otros con inocencia, los de mejor posición social simplemente me vieron como un vagamundo más por las ropas que llevaba y a mi acompañante no le quitaban la mirada, se asombraban de su belleza.

Uno de los varones de mejor posición social se acercó a mi ángel de luz…
—¿puede acompañarme a comer algo, aquí cerca está el ultimo restaurante en pie? solo no le preste atención a esta bola de hambrientos, imagino que no es de por aquí, también su acompañante puede acompañarnos, daré indicaciones de que se le asigne una mesa.
—no es cualquier acompañante, es algo más que eso, estoy agradecida por su supuesta cordial invitación, pero debo decirle que no caballero —le respondió el ángel de luz con una sonrisa en su rostro y al mismo tiempo tomaba mi mano para que caminara a su lado—.

Enfurecido aquel varón se fue maldiciendo a todo el mundo, hasta que se perdió entre las calles llenas de escombro... la gente se sorprendió al escuchar esa respuesta por parte de mi ángel de luz ya que muchos imploraban una invitación así;, un hombre se nos acercó rengueaba un poco al pisar con el pie derecho, —si lo que buscan es donde pasar la noche pueden quedarse en mi casa forasteros, no les cobrare nada, ya que pusieron en su lugar a ese pedante.
  Estaba por oscurecer así que aceptamos la invitación sabíamos que no nos cobraría nada, pero en nuestro corazón estaba el darle algo del dinero que aun traíamos, no era mucho, pero nuestra intención era buena, a lo que él no quiso aceptarlo ya que también su acción era de corazón, algunas casas ni siquiera tenían techo, todo estaba en ruinas el tornado de emociones había destruido casi todo, me sorprendió que la gente se esforzaba por vivir.

  Después de pensarlo un rato aquel hombre nos propuso hacer un cambio, de una pequeña caja saco un collar en forma de corazón… —este collar se divide en dos partes al separarlas no tiene forma alguna, pero al juntarlas se forma este corazón, les será más útil a ustedes ya que están muy unidos a mi parecer y de nuevo no aceptare un no por respuesta —dijo aquel hombre entre cortándose la voz—.

  No quería tomar su preciado tesoro ya que se veía que era un objeto de valor sentimental, tomo el dinero restante y ofrecí todo lo que tenía, así como lo hizo aquel hombre. Dividí el collar en las dos partes y entregue la mitad a mi ángel de luz y la otra mitad la conserve, al llegar la hora de dormir nos recostamos en un pequeño colchón donde apenas y cabíamos los dos y ese buen hombre se recostó en otro colchón que tenía en una habitación a lado de la nuestra, no me di cuenta en que momento me quede dormido.  

domingo, 13 de agosto de 2017

Paginas 79-80



  A la mañana siguiente el sol nos daba de lleno en el rostro, que enseguida nos despertó, el baúl de los sueños rotos no estaba por ningún lado, me levante de golpe y el ángel enseguida noto mi preocupación.
  —nos han robado mientas dormíamos —dije con voz eufórica—.

   Comencé a buscar a los alrededores y me di cuenta que más adelante se escuchaban unas voces, muy despacio me acerqué evitando hacer el menor ruido posible…

—deprisa tenemos que lograr abrir esta cosa —guarden silencio —dijo otro de los integrantes de ese gripo—.

Observé por unos minutos más hasta que se dieron cuenta de mi presencia por haber hecho ruido al pisar una rama —tranquilos —lo dije al mismo tiempo que alzaba las manos—.

  —¡pero miren nada más a quien tenemos aquí! Es el vagabundo, y adonde esta esa hermosa mujer, debimos de ¿haberlos matado cuando dormían ahora ya sabes nuestro escondite —ella no está aquí —les respondí—. 

   Siguieron intentando abrir el contenido, pero aun así permanecían a la defensiva a lo que yo opte por seguir observándolos tomando mi distancia, en seguida el ángel de luz llego también a donde yo estaba, estuvieron mucho tiempo hasta que uno de ellos me pregunto:
¿Qué se necesita para poder abrir este baúl? Ni siquiera se ve donde se debe de introducir la llave, —el contenido de ese baúl no les sirve, ya que dentro solo están cada una de mis ilusiones toras, cada sueño que muere en el intento de volverse realidad y maquillaje para payaso, si pesa es porque así es la carga que llevo —les respondí y ellos quedaron en silencio—.

  —Bien si es como dices entonces muéstranos queremos ver el contenido—.

  Me acerque hasta ellos con las manos en alto para indicar que mis intenciones no eran malas, ellos querían dinero el cual no tenía mucho y no estaba guardado allí.

  Al estar frente a ellos me acerque muy despacio y en seguida me incline para poder acceder al baúl, se sorprendieron de la facilidad con la que se puede tener acceso y como había previsto se decepcionaron del contenido.

 Después de eso uno de ellos se disculpó y comenzó a preguntar ¿quiénes éramos? y que ¿de dónde veníamos? ¿Cuáles eran nuestras intenciones?  —nosotros somos viajeros que tenemos que avanzar 5 pueblos más, yo pertenecía al circo y por andar vagando me quede en el pueblo anterior —le respondí—. 

El pueblo al que se van adentrar es muy peligroso, por su estado actual la gente enloqueció, nosotros vivimos aquí en el bosque, buscando sobrevivir día con día, muy cerca esta nuestro hogar no somos malas personas. Y nos disculpamos por haber robado este baúl, pensamos que tenía algo mejor sin ofender —pensamos que tenía dinero —dijo otro de los integrantes. —No te recomiendo que entres con este enorme baúl llama mucho la atención, si nos crees pues dejarlo en nuestras manos y puedes venir cuando gustes por el —dijo el que parecía el líder—. Después de pensarlo un rato acepte y con eso de decía adiós por un tiempo a esa carga pesada para seguir por un nuevo camino.