A la mañana siguiente el sol nos daba de
lleno en el rostro, que enseguida nos despertó, el baúl de los sueños rotos no
estaba por ningún lado, me levante de golpe y el ángel enseguida noto mi preocupación.
—nos han robado mientas dormíamos —dije con
voz eufórica—.
Comencé a buscar a los alrededores y me di
cuenta que más adelante se escuchaban unas voces, muy despacio me acerqué evitando
hacer el menor ruido posible…
—deprisa
tenemos que lograr abrir esta cosa —guarden silencio —dijo otro de los
integrantes de ese gripo—.
Observé
por unos minutos más hasta que se dieron cuenta de mi presencia por haber hecho
ruido al pisar una rama —tranquilos —lo dije al mismo tiempo que alzaba las
manos—.
—¡pero miren nada más a quien tenemos aquí! Es
el vagabundo, y adonde esta esa hermosa mujer, debimos de ¿haberlos matado
cuando dormían ahora ya sabes nuestro escondite —ella no está aquí —les respondí—.
Siguieron intentando abrir el contenido, pero
aun así permanecían a la defensiva a lo que yo opte por seguir observándolos tomando
mi distancia, en seguida el ángel de luz llego también a donde yo estaba, estuvieron
mucho tiempo hasta que uno de ellos me pregunto:
¿Qué
se necesita para poder abrir este baúl? Ni siquiera se ve donde se debe de
introducir la llave, —el contenido de ese baúl no les sirve, ya que dentro solo
están cada una de mis ilusiones toras, cada sueño que muere en el intento de
volverse realidad y maquillaje para payaso, si pesa es porque así es la carga
que llevo —les respondí y ellos quedaron en silencio—.
—Bien si es como dices entonces muéstranos queremos
ver el contenido—.
Me acerque hasta ellos con las manos en alto
para indicar que mis intenciones no eran malas, ellos querían dinero el cual no
tenía mucho y no estaba guardado allí.
Al estar frente a ellos me acerque muy
despacio y en seguida me incline para poder acceder al baúl, se sorprendieron
de la facilidad con la que se puede tener acceso y como había previsto se decepcionaron
del contenido.
Después de eso uno de ellos se disculpó y comenzó
a preguntar ¿quiénes éramos? y que ¿de dónde veníamos? ¿Cuáles eran nuestras
intenciones? —nosotros somos viajeros
que tenemos que avanzar 5 pueblos más, yo pertenecía al circo y por andar vagando
me quede en el pueblo anterior —le respondí—.
El
pueblo al que se van adentrar es muy peligroso, por su estado actual la gente enloqueció,
nosotros vivimos aquí en el bosque, buscando sobrevivir día con día, muy cerca
esta nuestro hogar no somos malas personas. Y nos disculpamos por haber robado
este baúl, pensamos que tenía algo mejor sin ofender —pensamos que tenía dinero
—dijo otro de los integrantes. —No te recomiendo que entres con este enorme baúl
llama mucho la atención, si nos crees pues dejarlo en nuestras manos y puedes
venir cuando gustes por el —dijo el que parecía el líder—. Después de pensarlo
un rato acepte y con eso de decía adiós por un tiempo a esa carga pesada para
seguir por un nuevo camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario