domingo, 20 de agosto de 2017

Capitulo 8 Generosidad Paaginas 81-82



Capítulo 8 

Generosidad 

Llegamos más rápido al pueblo a través de la vereda que nos indicaron ya que el camino fue más fácil por recorrer, al entrar al pueblo la gente supo en ese instante que éramos foráneo, algunos nos miraban con desprecio, otros con inocencia, los de mejor posición social simplemente me vieron como un vagamundo más por las ropas que llevaba y a mi acompañante no le quitaban la mirada, se asombraban de su belleza.

Uno de los varones de mejor posición social se acercó a mi ángel de luz…
—¿puede acompañarme a comer algo, aquí cerca está el ultimo restaurante en pie? solo no le preste atención a esta bola de hambrientos, imagino que no es de por aquí, también su acompañante puede acompañarnos, daré indicaciones de que se le asigne una mesa.
—no es cualquier acompañante, es algo más que eso, estoy agradecida por su supuesta cordial invitación, pero debo decirle que no caballero —le respondió el ángel de luz con una sonrisa en su rostro y al mismo tiempo tomaba mi mano para que caminara a su lado—.

Enfurecido aquel varón se fue maldiciendo a todo el mundo, hasta que se perdió entre las calles llenas de escombro... la gente se sorprendió al escuchar esa respuesta por parte de mi ángel de luz ya que muchos imploraban una invitación así;, un hombre se nos acercó rengueaba un poco al pisar con el pie derecho, —si lo que buscan es donde pasar la noche pueden quedarse en mi casa forasteros, no les cobrare nada, ya que pusieron en su lugar a ese pedante.
  Estaba por oscurecer así que aceptamos la invitación sabíamos que no nos cobraría nada, pero en nuestro corazón estaba el darle algo del dinero que aun traíamos, no era mucho, pero nuestra intención era buena, a lo que él no quiso aceptarlo ya que también su acción era de corazón, algunas casas ni siquiera tenían techo, todo estaba en ruinas el tornado de emociones había destruido casi todo, me sorprendió que la gente se esforzaba por vivir.

  Después de pensarlo un rato aquel hombre nos propuso hacer un cambio, de una pequeña caja saco un collar en forma de corazón… —este collar se divide en dos partes al separarlas no tiene forma alguna, pero al juntarlas se forma este corazón, les será más útil a ustedes ya que están muy unidos a mi parecer y de nuevo no aceptare un no por respuesta —dijo aquel hombre entre cortándose la voz—.

  No quería tomar su preciado tesoro ya que se veía que era un objeto de valor sentimental, tomo el dinero restante y ofrecí todo lo que tenía, así como lo hizo aquel hombre. Dividí el collar en las dos partes y entregue la mitad a mi ángel de luz y la otra mitad la conserve, al llegar la hora de dormir nos recostamos en un pequeño colchón donde apenas y cabíamos los dos y ese buen hombre se recostó en otro colchón que tenía en una habitación a lado de la nuestra, no me di cuenta en que momento me quede dormido.  

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