domingo, 19 de febrero de 2017

Paginas 29-30



Caminar bajo el manto de la noche no es tan malo, la luz de la luna es muy buena acompañante, los arboles moviéndose con el viento y algunos se ven muy escalofriantes, el viento frio corta un poco mi respiración, muy a lo lejos se escucha el aullido de un lobo en dirección contraria al pueblo, conforme me voy adentrando más al bosque de mis ilusiones el temor me va consumiendo y después de caminar por un buen rato llegue a donde se encontraban esas bellas flores silvestres, su color rojo me recordó mi sangre y sus espinas el dolor de mi piel rascándose por haberme caído. Temeroso corto una flor pues no quiero hacerme más daño y la sostengo en mis manos, contemplo su dulce aroma, su tonalidad y su forma. Después de estar un largo tiempo comprendí que todo había sido un sueño y decidí regresar a ese grande lugar lleno de magia, pero que al mismo tiempo también era un lugar lleno de desgracias para mí. No me di cuenta que alguien mas me había seguido muy silenciosamente, me di cuenta porque al regresar se veían otras pisadas que no me pertenecían.

—¿Quién anda allí? ¿Porque me estas siguiendo? —solo se escucho el silencio del lugar y un búho que estaba muy despreocupado. 
—¿Quién anda allí? Volví a preguntar con un tono desafiante.
—Tranquilo buen hombre soy yo. —grito con una voz muy firme.
Aunque estaba oscuro note la silueta de aquella persona oculta tras un tronco viejo, pude reconocer la voz y al mismo tiempo identifique de dónde provenía, me llene de sorpresa al descubrir que el dueño del circo me había seguido.

—¿Por qué me está siguiendo?
 —No lo tomes a mal solo quería asegurarme de que estuvieras bien, te vi algo preocupado en la mañana y por eso decidí seguirte es por eso, después de todo eres un trabajador mío y me preocupa tu bienestar. —Estoy bien Sir. No se preocupe solo vine a cortar esta flor y despejar mi mente un rato, pienso en nuevas formar de hacer reír a la gente y encuentro tranquilidad en este lugar. —entonces creo que me preocupe de más hijo, pero vamos deberíamos regresar también debes de dormir un poco. Se acercó a mí para disponernos a regresar, en su mano traía un rifle de los que se ocupan en el circo para sedar a los animales, un arma inservible a mi parecer por si un peligro nos asechaba.

De regreso en mi remolque, desanimado contemplo una vez más la belleza de esa flor. Todo había sido solo un sueño no hay un ángel de luz solo la ridícula soledad, las lagrimas comienzan a salir, entra en mí una nostalgia que no puedo detener, es demasiado tarde no sé dónde se encuentra ese ser en el que he puesto mi atención, dentro de mi corazón crese la idea de que es real, pero debo de ser realista, no creo que un ser de luz descienda como estrella fugaz solo para verme.
Faltan pocas horas para que se vea el amanecer, el cielo es de color gris, hay demasiado silencio, no puedo detener mi llanto, siento esa profunda tristeza en mi corazón que bloquea los momentos felices de mi vida. El bosque de mis ilusiones secándose, el rio de lágrimas creciendo, agotado y desanimado vencido por el sueño suelto la rosa sin darme cuenta, al mismo tiempo me sumerjo en un sueño más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario