domingo, 26 de febrero de 2017

Paginas 31-32



Perdido en ese profundo sueño, comienzo a caminar en la agonía de mi dolor, a través del bosque de mis memorias, sin alguna dirección, camino entre los arboles de mis ilusiones puedo ver como las hojas de cada anhelo caen muy lentamente, como la ridícula soledad insiste en caminar a mi lado brindándome tranquilidad, pero al mismo tiempo me lleva en dirección a la melancolía, comienzo a navegar con dirección a mis recuerdos y justo en ese momento El reloj de pared me despertó con su alarma chillona, marcaba las 6:00 am. Trate de cerrar los ojos nuevamente pero fue en vano ese sueño había desaparecido, al levantarme mi pie toco una botella de alcohol a la mitad que se encontraba en el piso casi ocasiona que resbalara, pero me mantuve en pie para un nuevo día.
Después del desayuno comenzó una jornada larga de trabajo, todavía no eran ni las 11:00 am. Y mis fuerzas parecían desvanecerse, la cabeza me daba vueltas y tenía muchas ganas de vomitar, tenía mucha sed y el calor parecía insoportable sin mencionar que era lunes, la mayoría tenia cara de desvelados como si una gran fiesta se hubiera celebrado ayer y si así lo fue no fui invitado, todos vestidos de civiles dentro de las instalaciones, fácilmente se mezclarían con el público si hubiera alguno entre las gradas. Al dar la una de la tarde todos comenzaron hacer una gran fila esto parecía una prisión, se seguían formando para que les tocara un poco de comida; lo raro era que no siempre pasaba eso, nuca pensé que en el circo se hiciera ese tipo de cosas, ¡la semana pasada no vi nada de esto! Necesito saber de qué se trata… al preguntarle a un compañero payaso llamado Euhniz me explico que las cosas cambiarían un poco estos días ya que el dueño del circo solía enfermarse  y su hermano menor tomaba su lugar hasta que el jefe se recuperara. Los días podían varia ¿Porque nos tenemos que seguir formando? —Dije con tono un poco exaltado —son parte de las nuevas reglas —respondía otro compañero llamado Chochute. Tenemos que trabajar durante las mañanas en los quehaceres diarios del circo hasta dejar todo muy limpio, —lo explico su hermano mientras dormías ¡ni siquiera sabe de tu existencia! ¿Creo que aún puedes marcharte? —Lo dijo en tono burlesco y con tono de aviso. La mayoría traía una cara muy triste, excepto los domadores por alguna razón estaban muy felices con los nuevos cambios, después de la comida vi como los animales eran maltratados durante su entrenamiento Arturo un gran equilibrista se opuso y fue amonestado, si no te gusta puedes irte —le dijeron. Nunca se habían comportado así, era algo que durante mi estancia en el circo había visto. El lugar había perdido un poco de la magia y ahora todo era una mezcla bizarra, el maltrato de los animales, las carcajadas de los domadores y las caras tristes de mis compañeros que de inmediato me contagie con su tristeza, incline un poco la cabeza y espere hasta que todos salieron de la carpa para dirigirme al centro de la pista.
Se sentía todo tan diferente, la frase que dijo el maestro de ceremonias: "donde los sueños se pueden hacer realidad" ahora eran palabras que el viento se llevaba con tanta facilidad, los tonos coloridos que veía se teñían de color gris y para rematar la lluvia hacia ver este lugar en un tono triste, terminados mis deberes me acompañe con otro trago de alcohol para pasar el trago amargo de ese nuevo paisaje.

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