domingo, 24 de septiembre de 2017

capitulo 9 Cautivo Paginas 91-92

Capitulo 9 

                                                                 Cautivo


La habitación esta oscura, se escuchan varias voces, me encuentro aturdido y no puedo identificar que dicen, mis ojos están vendados… —Es seguro si lo dejamos encadenado como a un perro —El jefe dijo que no quería que lo maltratáramos —le dijo uno mozo a su compañero—. 


  No tengo noción de donde me encuentro, estoy encadenado de un pie y manos, no tengo mucha movilidad, lo único que puedo hacer es sentarme en el suelo y esperar —pobre vagabundo que hizo para merecer eso —no hizo nada solo es un capricho del jefe, ya sabes todo lo que quiere se le ha de conceder, así ha sido siempre —tienes razón nosotros solo tenemos que obedecer, somos esclavos de su voluntad—.
 

  El sonido de la puerta al abrir capto mi atención por su rechinido —seguro que tienes sed amigo, no lo tomes a mal, esto no es personal —solo es un maldito trabajo por el que nos van a pagar muy bien —tranquilo no debes de hablar de más, si tienes sed mueve la cabeza.

Cuando sentí el agua en mis labios no duce en tomar toda la que puede, ni siguiera me comí el desayuno y no tenía fuerza, enseguida después de que se terminó el agua se marcharon ¿o no?... Las voces se volvieron a escuchar detrás de la puerta, me tranquilice al saber que por el momento estaba a salvo y que sus intenciones no eran malas.


  Paso el tiempo y todo quedo en silencio, el recuerdo de mi ángel de luz radiante me mantenía distraído y a la vez preocupado, ya que no sabía si se encuentra bien o está en la misma situación que yo, que fue lo que hice para merecer esto… 


Los recuerdos que conservo del circo también vienen salen a flote, la principal razón por la que decidí llegar hasta ese nuevo lugar fue porque el circo y gente los considero mi familia.

—vaya, vaya así que ya lo tienen cautivo, buen trabajo chicos —dijo el jefe de los dos hombres—.

—La verdad fue demasiado fácil señor—.


Mi respiración es agitada, mi corazón se empieza a acelerar, lo único que faltaba justo en ese momento empiezo a perder el conocimiento otra vez…

domingo, 17 de septiembre de 2017

Paginas 89-90



 El ángel de luz radiante ya se había tardado un poco, el desayuno ya estaba frio, el señor amble salió de su casa para seguir ayudando a la demás población, que podía hacer en esos momentos un simple payaso como yo.
 Después de dar varias vueltas a la mesa, decidí salir a buscar a mi ángel de luz radiante, no me di cuenta que me seguían dos tipos, simplemente seguí caminando en dirección a el parque donde seguía el ángel de luz diciendo su discurso, en el camino ayude a reparar algunas puertas y a colocar algunos vidrios nuevos en una casa, así como más adelante ayude a retirar escombros, esas acciones me hicieron sentir bien como persona, y seguía con mi recorrido.

Me estaba quedando sin energías ya que no tome ningún descanso, quería seguir ayudando en todo lo que pudiera, los niños que me veían me señalaban diciendo a sus papás mira, mira como el payaso está ayudando, yo también quiero ayudar, —esos comentarios te sientan bien verdad —dijo una de las personas que estaban ayudando a sacar escombros —a mí me pasa lo mismo —respondió otra persona que también ayudaba—.

—la verdad es que ayudar hace que me sienta bien y que escuchar como los niños también quieren ayudar al verme me hacen sentir que soy una persona de bien —les respondí al mismo tiempo que con una pala sacaba parte del escombro del interior de la casa—.

A lo lejos se veía una carreta elegante, jalada por dos caballos color negro pura sangre, y dentro de ese carruaje se encontraba el señor adinerado que se detuvo frente a nosotros.
—muy bien, los felicito por su arduo trabajo, son personas que ayudan a que esta larga tarea se realice, con su ayuda este pueblo volverá a ser lo que era antes, recuérdenme agradecerles cómo se debe cuando yo este gobernando —dijo la persona adinerada con mucha arrogancia y credulidad y se marchó—.

Terminado de sacar el escombro seguí mi camino en busca de mi ángel de luz radiante, cuando estaba a punto de llegar vi a lo lejos el montón de gente que seguía motivándose con sus palabras, no me di cuenta en que momento se acercaron esos dos hombres que me siguieron, y me sujetaron con mucha fuerza, no pude gritar ya que taparon mi boca, estaba vulnerable y perdía mis fuerzas, veía a lo lejos a mi ángel de luz radiante, hasta que poco a poco perdí el conocimiento.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Paginas 87-88



—Escuchen bien, estas tierras destruidas pronto serán más que escombros, este lugar tendrá una remodelación, pero seré yo el único dueño —dijo el señor adinerado a sus mozos que escuchaban atentamente—.

 —si alguno de los habitantes intenta reconstruir algo, encuentren la manera de que esa construcción se venga abajo —entendido señor —respondieron los mozos al mismo tiempo al mismo tiempo que se dispersaban—.

  Sentí frustración al no encontrar nada que pudiera servir para desayunar, salvo en un lugar, era precisamente la casa del señor adinerado. Fue la casa menos dañada y comenzaban las reparaciones, dentro había árboles frutales, pasaba parte del rio y se veía como los peces nadan contra corriente, tenía un jardín bastante extenso, un gran patio y lo que parecía ser una alberca. 

  —largo de aquí vagabundo este no es lugar para ti, no quiero volverte a ver —grito uno de los mozos—. 

  El maquillaje de payaso se empezaba a correr, el solo empezaba a quemar, regrese a la casa de aquel señor amable triste por no conseguir el desayuno; Al llegar la mesa estaba puesta, —el desayuno los espera —dijo el dueño de esa casa—.

—De donde salió todo eso, es sorprendente, ¡wooow! quedé sorprendido —dije al anfitrión de tan suculento desayuno—.

—No es nada, todos en el pueblo conocemos las intenciones de ese señor adinerado como le sueles llamar, así que  todos en el pueblo  después de la catástrofe nos organizamos para resguardar todo el alimento que pudimos obtener; sabemos que quiere más poder y riqueza y que no nos dejara vivir tranquilos hasta que no obtenga lo que desea, muchos se fueron, se marcharon y otros tantos viven en los alrededores (recordé a los jóvenes a quienes les encargue el baúl de sueños rotos) buscan sus recursos de lo que la naturaleza puede dar —respondió el amable hombre—-.
 —Entonces ¿por que no lo han frenado? —pregunte con mucha curiosidad—. 

—Eso es porque a la gente aun sabiendo sus intenciones no tiene el valor suficiente para enfrentarlo, siempre va a buscar la manera de obtener su beneficio propio, además lo que hace tu acompañante a través de su discurso está tocando muchos corazones, habla acerca de no rendirse de luchar por lo que nos pertenece y de llegar hasta donde queremos llegar, en su discurso dice que estas ruinas pueden volver a ser un pueblo como el que era antes, y que después de una gran tormenta se puede ver el arcoíris, tiene un corazón lleno de bondad cuida a tu acompañante siempre —dijo el señor amable al mismo tiempo que señalaba el collar que tenía en el cuello—. 

—No se preocupe buen hombre, yo cuidare de mi ángel de luz radiante a donde quiera que vallamos —le respondí al mismo tiempo que tomaba la mitad del collar en la palma de mis manos—. 

—Y recuerda que para que se forme el corazón se necesitan las dos partes —volvió a decir el señor amable.