El camino que tome me llevo a la plaza
principal, el kiosco aun intacto estaba rodeado, arriba estaba de nuevo esa
persona pretenciosa que por tener dinero crecía su ego.
Me senté en una banca y puse atención a lo que decía; sus palabras llenas de falsedad incitaban a la población a que le ayudaran a construir una nueva ciudad empezando por su casa y proponía seguir con las casas de al lado hasta llegar a la más lejana, sus palabras no tocaron el corazón de ningún espectador y eso lo frustro más, terminando su discurso con un se hará lo que yo diga.
Un niño se me acerco y me saludo, muy amablemente le salude y le sonreí, en seguida otros niños se acercaron también, me levante de la banca y saque algunos globos que aún conservaba, hice algunas figuras y conté algunas anécdotas de lo que hacía en el circo ya que me preguntaron de donde venia, ellos mencionaron que vieron pasar todo el desfile, que solo saludaron y prometieron que regresarían, un niño menciono que no se quedaron porque en ese pueblo no hay dinero, que son pobres.
—En este pueblo no hay nada, aquí todo está acabado no hay esperanza—dijo otro niño—.
—¿Quién dice eso? —le pregunte intrigado—.
—lo escuche del señor que está hablando allá arriba que está bien vestido—respondió el niño al mismo tiempo que señalaba el lugar mencionado—.
El ángel de luz también observaba la situación, yo seguía jugando con los niños y contándoles historias, ellos emocionados por los globos corrieron a buscar a sus familiares para mostrarles, —este lugar es un basurero, es mejor que se vallan todos —dijo uno de los acompañantes de la persona adinerada—.
—La esperanza
siempre está presente en estas situaciones, la esperanza nos da esas energías
para seguir adelante y la fe nos muestra que se puede lograr, lo que necesitan
es no rendirse, vivan unidos y de igual forma trabajen unidos es todo lo que
necesitan —dijo el ángel de luz—. Después de que empezó a hablar toda la gente
enseguida le puso atención, frustrado el hombre adinerado se marchó.
Mientras jugaba con los niños recordé que tenía
que regresar a preparar el desayuno, y comencé a correr en dirección de la
tienda más cercana, estaba vacía el ángel de luz seguía motivando a la gente
del lugar.
Por
otra parte, el señor adinerado, revelo su verdadero plan…
No hay comentarios:
Publicar un comentario