Despreocupado
por haberme desmayado en ese momento ya que lo que más me preocupaba era que me
iban a decir por haber faltado al trabajo sin avisar y si me creerían que fue
por causa de fuerza mayor, no por voluntad propia, no sé si estoy enfermo o el
porque me desmaye, si he comido muy bien, a lo mejor por las desveladas, al
estar enfrente del hermano del jefe me dispuse a hablar:
—Vengo
a justificar mi ausencia, así como a pedir una disculpa, ¿se encuentra el jefe?
necesito hablar con él.
—no,
no se encuentra así que a quien debes de convencer es a mí. —vera Sr. Lo que
paso ayer es que cuando estaba haciendo mis labores después de ayudar a un
tramoyista me desmayé y desperté al caer la noche.
—bien
te creo, pero a cambio necesito que me des una explicación del porque vas
seguido a caminar hacia los rosales. —solo voy hacia ese lugar para despejar mi
mente, ya que seguido tengo pensamientos enredados en la telaraña de mis
memorias. —y no has notado nada raro en tus salidas, veras hay un ser que
habita ese bosque y es muy peligroso así que ten cuidado; Por esta ocasión
estas perdonado, pero no vuelvas a faltar al trabajo si no tendrás que
marcharte.
—Está
bien señor tendré más cuidado, en cuanto a lo de ese ser no he visto nada
extraño, después de decir eso me dirigí a prepararme para la función de las
6:00 pm.
Al
estar en mi remolque preparando el maquillaje de Arlechio no dejaba de pensar
por que el hermano menor del jefe me pregunto eso, además el sabrá acerca del ángel
de luz o se refiere a otro ser, quizá un animal rabioso, no sé, esto es
demasiado extraño, un trago del alcohol y un buen tabaco calmaran la ansiedad y
los nervios antes de salir de escena, Dios dame fortaleza para poder salir a
escena y soportar mi dolor interno que me consume, sé que no debería de
consumir estas sustancias pero se me ha hecho una adicción que calma el dolor
interno, el miedo al rechazo y la inseguridad, ocultando esos sentimientos
debajo de todo este maquillaje, como me gustaría que mi ángel de luz radiante
me viera en uno de los diferentes escenarios, haría lo que fuera por ver esa
sonrisa que me cautivo de una manera muy especial, no sé qué son estas
sensaciones que recorren mi cuerpo con el simple hecho de pensar en ese ser de
luz que aleja la oscuridad que me rodea, que me brinda tranquilidad y que sobre
todo anhelo poder estar entre sus brazos.
De
nuevo empiezo a sentir como pierdo la respiración, los brazos se me entumen, y
todo me da vueltas, el corazón late cada vez más acelerado, después de unos
minutos con mi mano en el pecho empiezo a tranquilizarme, el dolor intenso
comienza a pasar, necesito recostarme un poco y conseguir la fuerza necesaria
para poder salir y dar un buen espectáculo, me empiezo a dar cuenta que no hay
mejor pago que el que la gente se ría de este pobre payaso vagabundo, de su
simple caminar, una sonrisa sincera es el mejor regalo que puedo tener, la música
de fondo con ese piano en vivo y la orquesta que se escuchan con mucha anergia dan
el aviso para que nos preparemos para salir.
Primero
el maestro de ceremonias da la bienvenida al público en general, —damas y
caballeros, niños y niñas, sean bienvenidos una vez más a este humilde espectáculo,
artistas con talento y uno que otro sin talento se reúnen aquí para durante las
siguientes dos horas aproximadamente tengan un rato de mucha diversión y
sorpresas, con música en vivo, recuerden que esta es su casa y que aquí es
donde los sueños se pueden hacer realidad.
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