domingo, 16 de julio de 2017

Capitulo 7 Despedida Paginas 71-72



Capítulo 7

Despedida

  El dolor de cabeza es insoportable, tengo una fuerte resaca, el sonido de alguien tocando la puerta me despierta, el reloj marca las 10:00 AM, la luz del sol lastima mis ojos. Se vuelve a escuchar los toc-toc´s seguidos de una voz que decía:

—Buen día Arlechio te encuentras dentro.
—Si me encuentro, ¿que se te ofrece? —dije con un poco de esfuerzo y una voz muy cansada—.
—El jefe me manda a que te dijera que necesita hablar contigo de algo muy importante —en seguida voy solo necesito un momento —después de escuchar eso el tramoyista de marcho—.

  Es muy rato que me hablé el jefe pensé, el sol salía después de unos largos días lluviosos, me senté en el escalón de mi remolque y el panorama que veía era muy triste, se estaban recogiendo todo, la carpa comenzaba a descender, todas las luces habían sido quitadas, la esencia del circo yacía en el suelo, todo el mundo estaba ayudando a poner todo en orden, los rumores eran ciertos el circo se disponía a partir.


  De la caja maltratada de cigarrillos tomé uno y lo encendí mientras seguía observando ese panorama, el jefe a lo lejos me veía a través de su ventana, acabado el cigarrillo me disponía a ir a su oficina cuando al dar los primeros pesos caí al suelo muy débil. Acto segundo estaba rodeado de personas, se escuchaba una voz que decía: denle espacio para respirar —seguía gritando la misma frase con desesperación—. 


  Comenzaba a retomar fuerzas, —estoy bien es solo por la resaca que tengo —lo decía para que me dejaran en paz—. La gente que me rodeaba comenzaba a marcharse salvo un compañero payaso que me ayudo a ponerme en pie y me llevo hasta el escalón en el que estaba sentado de mi remolque, al levantar la mirada el jefe estaba frente a mi —de eso justo quería hablar, estas en condiciones de viajar —dijo el jefe con tono de preocupación—. 


  Espere a retomar más aire para poder responder —yo creo que si puedo viajar Sr. Esto es solo por una resaca —respondí haciendo mucho esfuerzo—. 


   Mi cuerpo estaba muy debilitado, y mi mente de la misma manera, la depresión me empezaba a invadir el alma los pros y los contras comenzaron a hacer una revolución dentro de mi mente; si me iba nadie me extrañaría pues estoy solo, además si me voy seguiré conservando el empleo, pero… si me voy aun cabe la posibilidad de que el ángel de luz radiante regrese y este lugar es muy agradable para mí. No tardó mucho en romperse el silencio cuando el jefe volvió a hablar.


— Bien te doy el día de hoy para que lo pienses muy bien —después de decir eso se marchó—.


  La telaraña dentro de mi cabeza tomaba formas extrañas: recuerdos de este lugar, recuerdos de momentos que fui feliz, y sobre todo recuerdos de mi ángel, ese abrazo, ese beso, y también esa despedida.


  Con mucho esfuerzo me dispuse a recorrer el lugar por si era la última ves apenas entraba la tarde así que tenía buen tiempo, recorrí las calles de lo que tengo memoria, la calle donde hice reír a aquel niño, la tienda donde compraba los cigarrillos, recorrí el lugar hasta llegar a esa casa abandonada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario